Archivo | febrero, 2012

ROADS

29 Feb

Por Jordi Escrihuela

Foto Tim de Waele

Soy tu amiga. O al menos intento serlo. Tuya y de todos tus amigos que a veces te acompañan. Y es que ya hace mucho que nos conocemos ¿verdad? Son muchos años de intensa relación, con sus lógicos altibajos y sé que aún me quieres. Hemos reído. Hemos llorado juntos. También ha habido espacio para la sangre y el sudor. Hemos tenido momentos buenos, como la primera vez que nos conocimos. Nuestros primeros años juntos. ¿Los recuerdas? Yo creo que te llegaste a enamorar de mí, aunque no lo quieras reconocer. También hemos tenido ratos no tan buenos, o realmente malos. No te los quiero recordar, pero pienso que tuviste días en los que me llegaste a odiar. Tú lo estabas pasando mal y me culpabas a mí. No querías darte cuenta que era culpa exclusiva tuya. Sin embargo, te empeñabas en que yo me sintiera culpable, renegando de mí, insultándome. Llegaste incluso a escupirme. Yo lo único que hacía era acompañarte, como siempre he hecho desde que nos conocemos. Otras veces has preferido simplemente ignorarme. Tú y tus amigos. Pero yo te perdono. Como te digo, sé que en el fondo me quieres y te quedas con todos los ratos buenos que hemos pasado juntos. Sé que disfrutas de mis curvas, de mis repechos. Te encantan, lo sé.

 

No te gusta que me ponga recta contigo. No me soportas. Cuando lo hago, prefieres esconderte detrás de tus amigos. No quieres que te vea. No quieres que te diga lo que pienso a veces a la cara. Pero también sé que en el fondo te gusta que sea exigente contigo. A veces eres un poco masoquista y prefieres que me ponga dura contigo. Necesitas que te ponga a prueba y superarme, vencerme y decirme “aquí me tienes”. Necesitas poseerme, hacerme tuya y prefieres que no te lo ponga fácil. Te gusta perderte entre mis curvas. Tú y tus amigos.

 

Me compartes. Aunque yo prefiero que vengas tú solo. Me encanta verte pasar y que me acompañes durante horas y horas en largos paseos. Me gusta que me acaricies. Aunque no siempre te puedo dar lo que me pides, no me acuses de estrecha. Yo soy como soy. No me gusta cuando todos tus amigos y tú os vais de marcha. Me hacéis sufrir. A veces también me dices que puedo ser muy peligrosa. Si ves que sí, que me vuelvo agresiva, por favor, ¡huye de mí! Deja que me calme y búscame en otro momento. Yo también tengo mis ratos malos. Compréndelo. No quiero que mis enfados te hagan mal, que algún desliz mío te suponga una caída de la que luego no puedas recuperarte. O que pagues mi enojo, con algunos hombres más poderosos que tus amigos y tú, con algún revolcón. No quiero hacerte daño. A veces, también me exiges tanto que me quedo cortada y no sé qué responderte. Tú te das la vuelta y te vas, desilusionado. Pero yo me quedo allí, esperando a que vuelvas. Y es que, a pesar del tiempo que llevamos juntos, no me conoces del todo. No sabes hasta dónde soy capaz de llegar. Ni tú ni tus amigos.

 

Pero siempre me tienes ahí. Siempre procuro complacerte y mostrarte mis encantos. Puede que a veces me encuentres fría y distante, pero otras, seré tan fogosa contigo que te haré sudar de lo lindo. Dices que soy muy larga, que aprendes mucho conmigo. Será la experiencia. También muchas veces me dices cosas muy bonitas, como que soy muy bella y entretenida, que soy “guapa”, que te encanta que te lleve al límite, que te haga disfrutar tanto que subas hasta el cielo. Yo soy así. Luego te gusta relajarte en mi regazo, después del esfuerzo, y te dejas caer en mis brazos.

 

Sé que a veces no me eres fiel. Cuando me encuentras fría prefieres buscarte a otras. Tú crees que no me entero, pero te veo, siempre te veo, aunque tú no lo sepas. Cambias mi fina piel por otras más rugosas. Será que te empiezan a gustar las maduras. Tú sabrás lo que haces. Pero al final siempre vuelves a mí. ¿Mi nombre? Yo soy la carretera.

G.P Lugano. Suiza

28 Feb

Por Patxi Vila

Era 2003, mi segundo año en Italia, en Lampre. “Empiezas el año en Chiaso y Lugano”  me dijo Pietro Algeri, el mejor director que he tenido en profesionales y que por aquel entonces hizo que Lampre fuera una familia, desde los auxiliares hasta los corredores. La mayoría de “amigos” que tengo en Italia los conocí en aquella época. Yo en 2003 no tenía ni idea ni dónde estaba Chiaso, ni dónde estaba Lugano. Suponía que era Italia, por el nombre. Pues no, es Suiza, cantón Ticino que siendo Italia hasta inicio del siglo XX, decidió por referéndum democrático pasar a ser Suiza. Fui a aquella carrera sin tener ni idea del tipo de ciclismo que me esperaba. Recuerdo la salida de Lugano a 2 grados, con agua nieve y un viento del norte, alpino y gélido. En el lago las barcas cabeceaban como pidiendo que las sacaran de aquel agua helada. En carrera no fui capaz de entender por dónde andaba en todo el día, entre el frío, la lluvia, los miles de cruces y este lago “omnipresente”. A la derecha, ahora a la izquierda, ahora subo este puerto y bajo para el otro lado… y allí estaba el lago. Le doy la vuelta hacia la izquierda, subo a aquel monte, giro a la izquierda, bajo… y otra vez el lago… ¿Y porque esta fijación con el lago? Porque debido a la diferencia de temperatura del agua y el aire se crea unas corrientes de aire que hace que andar en bici por la costa sea una odisea. Aquel año ganó David Moncutie

26-2-2012 Diez ediciones después. Bessy, Verbrugge, Bettini, Nocentini, Mazzanti, Pauriol, Ferrari y Basso han sido los últimos ganadores.

180Km 2400m de desnivel, un circuito con dos puertos cortos (3 el primero y 2,8 el segundo), cinco vueltas. Carreteras estrechas, llenas de “lavori in corso” (obras), impecablemente señalizadas, debidamente marcadas, exquisitamente limpias…pero obras al fin y al cabo, que tanto en Suiza, como en España o en Vietnam suponen agujeros, cambios de asfalto y alcantarillas 10cm por encima del piso. Más curvas que una cuerda en un bolsillo y 200 corredores. Menos mal que hacían 21 grados, un día esplendido y yo tenía más ganas de correr que Pello Olaberria, un juvenil al que entreno .

Hace un par de semanas me diagnosticaron una “intolerancia” a la lactosa y al gluten. No parecen irreversible, pero de momento toca estar dos meses sin lacteos ni gluten, lo cual equivale a decir, sin pan, pasta ni cereales y con arroz, maíz y pan germinado. Así que mi desayuno ha cambiado un poco. CornFlakes con leche de soja, pan germinado con mermelada, plátano y mega plato de arroz blanco con aceite, un café y a correr.

Como es norma, últimamente salimos como el hijo del trueno. Las primeras sensaciones fueron mucho mejores que en Laigueglia; se nota enseguida si el día es de los de hacer sufrir o de los que te hagan sufrir; ayer era de los de hacer sufrir. Como dicen en Italia “la gamba gira”, es decir las piernas dan vueltas fácil. Al salir de las curvas y relanzar la bici lo haces fácil, digamos que el músculo es reactivo, es como tener un coche gasolina o diesel. El gasolina desde que pisas el acelerador hasta que “sale” pasa poco tiempo, el diesel necesita mas tiempo para acelerar.

Se hace la fuga del día, de nuestro equipo les toca la labor de estar en la fuga a Bosisio, Fanelli, Mucelli y Berdos. No la pillan… Aya… Se va la fuga de seis… Cuando bajo al coche Bordonalli me dice “que tiren”. La fuga está a 4´36” cuando se ponen a tirar. En nuestro equipo la táctica es pillar la fuga y después… que cada uno haga lo que pueda. Pero el objetivo principal es pillar la fuga y hacer minutos de televisión. Poco a poco van pillando a los escapados. La verdad es que los chavales tiraron con dos c… Rebajaron el tiempo hasta 1´45” en 45Km. En ese momento pasaron los coches de los corredores que iban en la fuga y como pasa en el 95% de los casos en esa situación, los de delante se pusieron a tope para ver si los cuatro que tiraban por detrás “saltaban”. A tope delante, a tope detrás, un pulso de 4 contra 6, una guerra que en televisión no se ve, una lucha de fuerzas a distancia, un pulso en toda regla. A rueda de nuestros cuatro compañeros iba Rocketi, a su rueda yo, a mi rueda Girardi y a su rueda Bailetti. En una situación así en un recorrido como el de ayer, ir en cabeza es ahorrar un montón de energía, éramos nosotros los que llevábamos el tempo de la carrera, los que acelerábamos y parábamos cuando queríamos, los que hacíamos que el grupo fuera cómodo tirando abiertos, sin acelerar de golpe a la salida de las curvas o los que, por el contrario, hacíamos que nos pitaran los oídos tirando en abanico “corto” o acelerando de golpe después de las curvas y haciendo que el grupo se convirtiera en un látigo gigante eliminando a sus componentes más débiles.

La lucha duró ½ vuelta, 20Km aproximadamente, se mantuvo la distancia en torno al 1´30” hasta que en un repecho Bosisio, tirando de experiencia, dió un relevo que los llevo por debajo de la barrera del minuto y por primera vez vimos la escapada. Los cuatro habían ganado, ahora empezaba otra carrera. Pillamos la escapada a 1,5 vueltas del final y otra vez empezaron los mil ataques. Esta vez Rocketti pilla la fuga junto con Sella y Luca Barla. El grupo se para, cogen 2´enseguida y Lampre toma las riendas. Tira Spezialetti, Pavel Brutts y Marzano, la fuga llega a los 3´. A Lampre le echa una mano Liquigas con el Americano King, 25Km a meta y la fuga sigue en torno a los 2´. Piovanni pasa con el coche hasta cabeza de carrera le oigo que dice a Scarponi “ponlos a tope o no les pillan”.

La penúltima subida se hace fuerte. La hace Basso desde abajo. Yo me siento bien; la paso “fácil”. Arriba me giro y veo que no somos más de 40-50 y la fuga está a 1´30”. Empiezo a pensar que Rocky puede llegar. Queda una subida, la más dura a 10Km de meta. La penúltima bajada la hacemos a tope. Hoy ya sé hasta donde agarran los tubulares Vittoria 2012. Bajo mucho más seguro que en Laiguelia, dejando que la bici corra más y mejor, ajustando la velocidad de paso por curva mucho mejor. Una bici no es un coche y la velocidad a la que pasas la curva es crucial para no tener que acelerar mucho a la salida de la misma. Llegamos abajo y se sigue sin parar; siempre a tope Liquigas y Lampre. Delante, Rocky ha dejado atrás a sus dos compañeros de fuga y va 52” por delante nuestro. El viento del lago lo mata, esta vez seis contra uno es un pulso demasiado desequilibrado. Justo al inicio de la subida clave estamos todos juntos. Lampre se pone a tope, saltan todos y se quedan Scarponni, Cunego y Ulissi. Arranca Cunego, con él Stortoni, Evans (la primera vez que lo ví en todo el día). Voy bien pero no me cebo. Paran. Llega Scarponi, se pone en cabeza y empieza a acelerar, esto sí que va en serio. Todos con el 39, él con el 53; todos cubiertos del viento, él cara al aire. Va desgranando el grupo poco a poco. Se abre Basso y se abre Evans. Yo consigo agarrarme pero voy a tope y Scarpa se gira, ve la que está liando, se crece y aprieta un puntito más. Se abre también Ulissi. Quedan 500m para coronar. Siento los músculos llenos de lactato, pero a diferencia de Laiguelgia, lo soporto y aunque voy al máximo y con una sensación tremendamente desagradable consigo agarrarme, veo que no quedámos más de 10-15 corredores a 50 metros de coronar. Scarpa peta. Por fín, en ese momento arranca Eros Capecchi. Nadie le sigue y corona con 3-4” pero con la sensación de ser el único de poder arrancar en ese momento. Otra vez la bajada a tope. Capecchi a la vista. Tomo un gel como puedo entre curva y curva, siento que me hace falta glucosa para el “sprint”. Tira Scarponi otra vez pero en una curva de herradura cae y con el un Katusha. Esquivo bicis y corredores como puedo. La caída da al escapado 4-5” extra fundamentales. Llegamos al fondo de la bajada y ya estamos a 1,5Km a meta. Llevo las piernas fundidas. Decido coger la rueda de DeMaria, un chaval que corría conmigo el año pasado y es rapidillo. Última curva a la izquierda, 300m a meta, arranca Cunego, me pongo de pie a rueda de DeMa pero se me sube hasta el apellido. No consigo sprintar. Veo a Capecchi ganar, aprieto a tope hasta meta pero mis cuádriceps dicen GAME OVER, cruzo la línea de meta 12,13,14… por ahí.

Estoy satisfecho de la progresión de esta semana. El sábado correré Strade Bianche, primer objetivo importante del año y estoy contento con mi rendimiento. Después vendrá SanRemo el 17, Coppi Bartali y si se hace… País Vasco.

Mila esker denoi.

¡Sangre en las venas!

24 Feb

Por Mikkel Condé

Algo que me lleva molestando desde hace un tiempo. No sé si seré el único, pero estoy algo cansado de ver cómo algunos de los grandes corredores de este deporte dejan de dar ese paso al frente para reconocer:  “Sí, soy increíblemente bueno. ¿No has visto la forma en he ganado esta etapa? ”

Desde Mario Cipollini no recuerdo ningún ciclista que haya demostrado esa actitud de  “estoy/soy genial” y es una lástima. Y con estoy no me estoy refiriendo a que los corredores debieran mostrar un lado arrogante y hablar mal de los otros compañeros. Ciclistas como Mark Cavendish, Alberto Contador, Philippe Gilbert y Alejandro Valverde son todos súper estrellas en el ciclismo. Resultan una inspiración para los más pequeños para que empiecen a andar en bicicleta. Les idolatran. Después ganan una carrera y tras sus declaraciones casi se llega a desprender que lo han hecho gracias al factor suerte.  No. Simplemente fueron los mejores.

“Mi equipo ha trabajado duro todo el día por lo que sólo tuve que lanzar mi sprint a 150 metros para ganar”. ¿Suena familiar?

Nuevamente para aclarar: no se entienda esto como que los compañeros de equipo no forman parte importante en una victoria. Por supuesto que sí. Trabajan duro de cara a sus líderes velocistas para echar abajo las escapadas y preparan el lanzamiento de estos en los metros finales de la etapa, pero sigue siendo el propio Cavendish quien gana y saca 2 ó 3 bicicletas por delante de sus rivales. Es tan superior a los demás que el resto de equipos ni se molestan en la tarea de ayudar a atrapar a los escapados, porque saben que seguramente no logren batirle. Mark Cavendish tiene mucho carisma y me gusta la forma en que se comporta con los medios de comunicación. Aún así me gustaría verle dando con el puño en la mesa y reconociendo: “Soy el mejor, por eso gano 6 etapas en la misma carrera”.

Lo mismo va para Alberto Contador. Ganador de casi todas las grandes carreras en las que participa, en sus declaraciones nunca suena confiado, seguro o ambicioso de cara a ganar la carrera en la que está participando. Incluso en el Giro de Italia del año pasado, liderando la clasificación general con varios minutos de ventaja, sus declaraciones eran algo así como: “Bueno, todavía hay un largo camino, pueden pasar muchas cosas por lo que hay que ser cautos y esperar que podamos llevarnos la victoria”. Por favor, Alberto…con la fortaleza demostrada conseguiste que la lucha por el podio de tus contricantes fuese desde el principio una lucha por el segundo y tercer cajón, el primero ya tenía dueño. ¿Sonaría tan mal decir que has estado trabajando muy duro y que te sientes bastante seguro de ganar si nada cambia drásticamente?
Otro ejemplo reciente es Alejandro Valverde. Cometió un error en el Tour Down Under perdiendo unos cuantos segundos respecto a Simon Gerrans en la segunda etapa, pero aún así ganó la etapa más dura de la carrera. En la Vuelta Andalucía, era el hombre a batir en la etapa 2 con final en Lucena y con un último kilómetro al 18%. Era el máximo favorito, como demostró con su victoria en solitario y con su victoria en la clasificación general. Aún así cuando quedaban dos etapas por delante y los periodistas le preguntaban acerca de sus aspiraciones a la victoria final respondía:
“Aún quedan dos etapas duras, por lo que va a ser muy difícil  [ganar la clasificación general], pero al menos nos llevamos una victoria para casa y todo lo que venga después de esto será un plus”. Una lástima que denote tan poca ambición de cara a la victoria final.

El único corredor súper estrella, que muestra un poco de lo que estoy hablando es Philippe Gilbert. Actualmente el campeón belga se está preparando de cara a brillar como en 2011 en las Clásicas y hace poco le escuchamos decir: “Todavía no estoy en las mejores condiciones, pero si puedo ganar sin hacer mucho, lo haré”.

Se nota cierto ánimo en el ambiente de no querer llamar la atención.  No estoy hablando sólo de ciclismo, sino de cualquier deporte. Parece que nadie quiere decir que es bueno en algo, a riesgo de críticas si algún día falla. ¿Por qué? Si se es bueno en algo, qué mejor que compartirlo con la gente.  No deben avergonzarse de ser grandes. Parece que las únicas personas que demuestran cierta “sangre en las venas” son aquellos combativos que ni siquiera están en el top ten de los mejores.
Me encantaría ver a Mark Cavendish ganar sacando dos bicicletas por delante del resto de los mejores velocistas del mundo y con la alegría en sus ojos escucharle decir: “¿Has visto? Les he sacado dos bicicletas por delante!”

Si eres el mejor en lo que haces no te avergüences de admitirlo. Esto no quiere decir que se deba hablar mal de nadie, pero definitivamente ¡no debes ocultarlo!

Read this article in english: http://c-cycling.blogspot.com/2012/02/step-up.html

Twitter: @mrconde

GIGANTES

21 Feb

Por Jordi Escrihuela

No nos  importa lo que digan de vosotros. No os lo merecéis. Vosotros nos hacéis felices, nos hacéis vibrar. Disfrutamos vuestras victorias y nos desconsolamos con vuestras derrotas. No merecéis que se dude gratuitamente de vuestro honor, ni de vuestro esfuerzo y sacrificio. Muchas veces no se acuerdan de las alegrías que nos dais. No tienen memoria. Que pronto se olvidan de las gestas que protagonizáis, de vuestras proezas, de correr día sí y día también al límite de vuestras fuerzas, subiendo y bajando puertos, algunos duros, muy duros, terribles.

Nos emocionáis. Devoráis kilómetros y kilómetros muchas veces a ritmo frenético. Ni siquiera podéis contemplar el paisaje. ¿El paisaje? Seguramente era muy bonito, pero vosotros ni os habéis fijado. No habéis podido. Ya puede llover o hacer frío, o un calor que os achicharre el cerebro debajo de vuestro casco, que vosotros salís igualmente a pedalear.

No os quejáis casi nunca. Y encima os maltratan. Eso sí, siempre os piden batalla y cuando no la hay os critican. Son aficionados de salón. Nunca están contentos. Cuando creen que les habéis fallado os condenan al infierno. Serán los mismos que meses antes os habrán elevado a los altares.

Os controlan siempre. Las 24 horas del día, los 365 días del año. Os miran con lupa. Se os presentan de improvisto, sin avisar, en vuestra propia casa. A cualquier hora, incluso de madrugada. Os incomodan. No son capaces ni de respetar vuestro preciado y escaso descanso. ¿Hasta cuándo vais a aguantar esta situación? Algunos ni siquiera os conocen. Ni a vosotros ni a este deporte. Seguramente muchos ni se habrán subido a una bicicleta. No saben lo que es el esfuerzo. Desconocen lo que cuesta poner una bici a 50 km/h ¡ni que sea en bajada!

Nosotros os seguimos admirando, como siempre. Del primero al último. Hay un dicho que dice que el que gana es un campeón, pero el farolillo rojo es un héroe. Eso es lo que sois para nosotros: unos héroes. Sólo por el hecho de estar ahí ya merecéis todo nuestro respeto, el que os deberían tener esos que dudan de vosotros, los que no os ven como entrenáis y lo que os cuesta estar en la línea de salida. Miles y miles de kilómetros de entreno, ya sea invierno o verano, para “estar ahí”.

Esta gente no lo sabe, ni les importa. Dicen que miran por vuestra salud, sin embargo, ¿por qué no se preocupan de humanizar las carreras? ¿Por qué consienten que salgáis con temperaturas extremas a recorrer casi 300 km, en un día en el que además tenéis que subir no sé cuántos puertos de primera? Y además os piden lucha, hasta casi la extenuación. Sois unos héroes.

Viajáis. Os desplazáis de país en país, de vuelta en vuelta, de carrera en carrera, encima cada vez a tierra más lejanas. Solos con vuestros compañeros. Durante casi todo el año. Dejáis atrás familia, padres, hijos, amigos, para concentraros en vuestro trabajo. Qué poco agradecen vuestro sacrificio.

Lleváis vuestro físico al límite. Después de una dura carrera vuestro aspecto lo refleja: os quedáis flacos, casi en los huesos, y la cara quemada por el sol o llena de polvo y barro. Eso si habéis tenido suerte y no os habéis caído. Pero es igual, os volveréis a levantar, quizás con una clavícula o una costilla rota, quizás ensangrentados, con una herida abierta, con el maillot o el culote destrozado, pero os levantaréis y acabaréis la carrera ¡Qué duro es este deporte!

Ahora que de nuevo se alza el telón y vais a echar rodar, que sepáis que tenéis todo nuestro apoyo. A todo el pelotón. A todos los que formáis la serpiente multicolor, los líderes, los gregarios, los escaladores, los sprinters y los rodadores, los que ya estáis fuertes, los que lo estaréis más adelante, a los altos y a los bajos, todos, para nosotros sois GIGANTES.

Pedalier 46. Volver a la realidad

15 Feb

VOLVER A LA REALIDAD

Por Jon Beunza

Qué hemos vivido en un mundo de mentira durante estos últimos años es una realidad que ya no se le escapa a nadie. No verlo es meter la cabeza en el agujero y no reaccionar, más de lo mismo. Nada volverá a ser como antes, pero esto no quiere decir que las cosas tengan que ser peores. A  la inmensa mayoría no nos queda otra que poner los pies en el suelo y volver a sentir el mundo de verdad, ese en el que casi nada es sencillo pero que también sabe compensar y valorar los esfuerzos.

No hay sector que se libre, todos compartimos saco. Hablando de lo nuestro podríamos empezar por las Marchas. En los últimos años su número no ha parado de crecer pero ahora la realidad es otra y para cuadrar un presupuesto se necesitan malabares. El dinero público y por tanto las subvenciones y ayudas escasean, son pocas las empresas tanto de dentro como de fuera del sector que pueden permitirse ayudar y llevar un proyecto cargado de riesgo resulta desmoralizante. La solución puede ser retroceder un buen número de años, hacernos más básicos y volver a poner en primera línea el esfuerzo de un grupo organizador al que le duele en el alma ver apagarse su prueba. Al final los balances tendrán la última palabra pero llega el momento de valorar más que nunca el trabajo de esta gente y si es necesario creo que no estaría de más poner un freno a nuestro grado de exigencia para ayudar.

Pero también está claro que no corren los mismos vientos para todos y las marchas más potentes, las que mueven a mucha gente se van a mantener. Ellos lo tienen un poco más fácil, tienen un público ganado y eso es un gancho que abre puertas.

Lo mismo ocurre con el mercado. Las marcas están obligadas a hacer reajustes, es necesario reinventarse, hacer las cosas bien, con ambición pero sin prisas. No moverse es un  obstáculo insalvable.

El componente económico es un claro indicador de lo que ocurre pero en nuestro caso y por fortuna, hay mucho más. Hablamos de cicloturismo y para la inmensa mayoría, la buena o mala marcha del sector, aunque le importa, no le impide en absoluto disfrutar de su pasión. Por poner un ejemplo, nuestro espíritu viajero creo que es algo que apenas va a cambiar. El turismo de la bicicleta no es un turismo de lujo, somos apañaditos y nos conformamos con poco siempre que la carretera, orografía y naturaleza nos den el resto. Y aquí nos acercamos al punto donde quería llegar. Cerca o lejos, para arriba o para abajo, con frío o con calor, con mejor o peor material, el caso es que nada tiene por qué impedirnos seguir disfrutando de la bici. Cambiaran los actores, el escenario pero nuestra inseparable compañera seguirá ahí, tendiéndonos una mano. Es lo que nos gusta, nuestro interruptor de desconexión, nuestra puerta a la libertad y eso es lo que vale.

La realidad obliga a valorar lo que tenemos y la bici es muchísimo más que dar pedales.

SUMARIO

02. INTRO

04. NOTICIAS

08. ESCAPARATE Y PRODUCTO

14. OPINIÓN

22. PREPARACIÓN FÍSICA – SALUD – TÉCNICA

28. SOMIEDO Y TEVERGA (ASTURIAS)

“El paraíso de los mil puertos” Altimetrías: La Farrapona, San Lorenzo, Somiedo, La Ventana, Valle de Lago.

42. PLAYITAS (FUERTEVENTURA) “Supera tus límites”

46. TENERIFE “Descubrirla es repetir”

56. LA VIDA ES SUEÑO: Alpe Galm

60. GENTE Y CLUBES

66. LOS GRANDES ALPES EN HD

72. LUGARES E HISTORIAS: Grossglockner

76. CALENDARIO MARCHAS 2012

78. MOMENTOS

80. TESOROS: Serra Seca

 

Puedes seguir la pista a Jon Beunza también en twitter: @JonBeunza

El cielo del Pirata

14 Feb

Por Claudi Montefusco

Permitidme que os proponga un nuevo destino para vuestras vacaciones cicloturistas. Os presentaré un destino donde podréis disfrutar de la dureza de las montañas, y también de kilómetros y kilómetros de llano. De la proximidad del mar. De la memoria ciclista. También de la belleza de su paisaje. Y de la buena comida. Incluso de su proximidad a España.

Es Emilia Romagna un destino muy recomendable. Está bien comunicado y no muy lejos. Desde Barcelona, por ejemplo, se puede volar a Bologna, a poco más de una hora de Rimini. Y con Ryanair se puede volar incluso más cerca, a Forli. En esta región de la costa adriática podemos encontrar también poblaciones como Riccione o Cesenático, la localidad natal de Marco Pantani.

Si hablamos de Pantani, dejemos los prejuicios a un lado. Marco era un ciclista especial, capaz de escribir un poema, capaz de cantar o capaz de erigirse en representante de todos los corredores del pelotón profesional. Y en lo ciclista, ya lo recordáis todos: probablemente el mejor escalador de la historia, un corredor capaz de atacar de lejos, capaz de irse sólo. Y de hundirse sólo. La identificación del gran público con Pantani se debe a ese carácter valiente y agresivo. Y si pensamos que Italia no había tenido un ganador de Tour de desde 1965 con Felice Gimondi (33 años hasta la victoria del Pirata en el Tour de 1998), encontraremos la fórmula perfecta para el encumbramiento de este gran ciclista.

Su declive se inició en Madonna di Campiglio, en el Giro de 1999, un Giro espectacular de Pantani hasta el momento en que una anomalía en los valores de su sangre le obligaron a abandonar la carrera. Desde entonces su carrera cayó en picado, sólo con apariciones fugaces pero estelares (Tour del 2000), mientras salía indemne de sus problemas con la justicia. Su entorno siempre habló de un complot.

Emilia Romagna es una región con mucha tradición ciclista, aunque por lo visto es una región con todavía mayor tradición motociclista. El gran Valentino Rossi, “Il Dottore”, es de Tavullia (a sólo 30 km de Rimini) y el desaparecido Marco Simoncelli, campeón del mundo de 250 cc, vivía en Coriano, otra localidad muy próxima a Riccione. Por no hablar del circuito de Imola, muy cercano en el camino a Bolonia.

Pero es también una zona vacacional que provoca numerosas depresiones entre sus habitantes en la época invernal. ¿Os podéis imaginar una zona turística de verano totalmente despoblada con el frío? No es de extrañar que Pantani fuera un tipo depresivo. Las malas influencias y la justicia italiana hicieron el resto.

Cesenatico es un lugar de obligada visita para los amantes de la bicicleta. Un pueblo costero con gran tradición marinera y un museo marítimo. Es recomendable emplear una mañana en visitar todos los recuerdos de Pantani, su museo multimedia e incluso el vecino cementerio donde están sus restos, y luego acercarse a ver el monumento, cerca de la playa, que le recuerda. Mientras, podéis comprar la típica piedina en un kiosko a pie de calle y saborearla mientras veis los barcos que fondean en los canales. No resultará difícil entender así el mote con el que se le conocía: El Pirata.

Pero Emilia Romagna no es solo Cesenatico. En Riccione, localidad también costera muy cerca de Rimini, existe una rica oferta de hoteles y servicios relacionados con el cicloturismo (http://www.riccionebikehotels.it/ ). Allí podréis alquilar una bicicleta del nivel que os podáis permitir, y recorrer cualquiera de los numerosos trayectos cicloturistas que tienen preparados para el visitante.

Si preferís algo más competitivo, podéis hacer coincidir vuestra visita con una de las cicloturistas más multitudinarias de Italia: La Granfondo Nove Colli es uno de los eventos más conocidos en el panorama cicloturista italiano. Su recorrido suele rondar los 200 kilómetros y tiene más de 3.800 metros de desnivel.

Uno de los recorridos más duros y preciosos es el que pude hacer cuando estuve allí, que incluye las ascensiones al Monte Carpegna y al Principado de San Marino, ambas subidas ligadas al pasado del Giro d’Italia, y ambas también pertenecientes al desafío BIG.

En un bucle de 88 kilómetros, que nosotros hicimos con salida y llegada en Mercatino Conca, podemos subir a esas dos interesantes subidas y disfrutar especialmente de la durísima ascensión a Monte Carpegna, en la que uno está permanentemente recordando a Pantani y a otros grandes ciclistas que subieron esas rampas como Fuente o Merckx. Especialmente emocionante para mí es leer durante la subida “Este es el cielo del Pirata” y coronar con su imagen un día victorioso. La subida tiene todos los alicientes, puesto que tiene zonas de bosque muy cerrado que en pleno otoño nos ofrecía paisajes indescriptibles, con un lecho de hojas por carretera. Las fotos de Luigi (perfecto cicerone toda la jornada, junto con Bortolo) dan testimonio de ello.

Y San Marino es mucho más que un destino turístico. Para el cicloturista tiene el aliciente de una dura rampa al 18% en su vertiente de Torello y Acquaviva, donde suele acabar la Coppa Placci. Y también hay que decir que San Marino es un destino recurrente en el Giro d’Italia: la cronoescalada de 1997 (con victoria de Pavel Tonkov) y la etapa del 1998 en la que triunfó Andrea Noé y Marco Pantani llegó segundo haciendo una de las demostraciones habituales en él ese año.

Son estos los dominios de uno de los ciclistas más populares que ha dado el ciclismo italiano. Su muerte a una edad tan temprana (sólo 34 años) lo ha convertido en un mito que a nivel popular sólo podemos comparar con Fausto Coppi

No dejéis de comprobar que Marco, allí, sigue vivo en la memoria de la gente. Por siempre.

Una Challenge de Mallorca `a punto de nieve´

8 Feb

  Esta mañana la organización de la  Challenge de Mallorca anunciaba que el último de sus trofeos, el de Serra de Tramuntana se cancelaba debido a la nieve y el corte de las carreteras. Tras la reunión mantenida por la Guardia Civil de Tráfico, Jurado Técnico, organización y miembros de los equipos se ha optado por esta decisión ante la imposibilidad de encontrar un recorrido alternativo ya que todas las opciones se han visto afectadas por el mismo problema. Una lástima de cara a la carrera que ya ha sufrido este año la eliminación de su quinto trofeo y para los patrocinadores locales que invirtieron para que el pelotón ciclista pasase por sus carreteras y la mala suerte con el tiempo nos ha privado de ello.

Aún con todo ello, siempre es positivo que un nuevo patrocinador apueste por el ciclismo, y en los tiempos que corren, incluso salve una carrera. Este año en la Challenge de Mallorca ha entrado el hotel Iberostar Playa de Muro, en una ambiciosa apuesta por el ciclismo que proyecta un matrimonio de varios años que ilusiona, como ilusionado se veía estos días a su dueño, Lorenzo Fluxá, cámara en mano y disfrutando del ir y venir ciclista por cada pasillo del hotel. Durante esta semana todos los equipos, organización y prensa hemos estado aquí alojados, con todas las ventajas y comodidad que esto supone. Se respira ciclismo a todas horas; cada grupo con sus horarios, separados entre los que compiten y los que entrenan lo cual permite organizar el día en función de las entrevistas y el contenido que interese cubrir. A veces es necesario sacrificar algún día de carrera si la actualidad manda.Así pudimos entrevistar a Alejandro Valverde el día de su descanso o a Johan Bruyneel tras su regreso de la etapa. Además tuvimos la ocasión de grabar las “entrañas” de un equipo; la labor del staff técnico alrededor de los corredores y de seguir una etapa en el asiento de copiloto de otro equipo. Todo esto lo veréis muy pronto en la web de Pedalier.

La actualidad sobre la sentencia del caso de Alberto Contador nos ha mantenido ocupados. Los medios poco habituales en el ciclismo, principalmente televisiones, hicieron sentada en el hotel el lunes para recoger las impresiones de Andy Schleck y Alejandro Valverde. Se les echa de menos el resto de la temporada, y los corredores se muestran un tanto molestos a que su interés se limite tan sólo a este tipo de noticias. También saben que es una batalla perdida. La sensación reinante el lunes fue que el mayor perderdor en esta batalla ha sido el ciclismo y las voces se sumaban atónitas reaccionarias a la sentencia a favor del corredor madrileño.

Ha sido además una semana en la que el tiempo ha dejado de ser una conversación de ascensor para convertirse en el protagonista de las charlas, y como hemos podido ver, incluso del devenir de la carrera. “Esto ocurre cada 56 años“, comentaban los lugareños. “¿No era Mallorca una isla de sol y playa?” se preguntaban los corredores, y las fotografías cubiertas de nieve comenzaban a amontonarse en sus cuentas de twitter. Pero el pánico no ha cundido. Esta carrera, una de las primeras del año en suelo europeo, nos reúne a todos después de meses sin vernos, permitiéndonos calentar motores, ilusionarnos de nuevo y motivarnos, tomando contacto con una realidad más cercana que la de Australia, San Luis o Qatar y sin presiones ni tensiones. Por eso, espero que el año que viene podamos hablar de un vencedor del Trofeo de Serra Tramuntana; será señal de que esta carrera cumplirá su edición XXII y que podremos disfrutar de este pistoletazo de salida a la temporada en 2013.