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G.P Lugano. Suiza

28 Feb

Por Patxi Vila

Era 2003, mi segundo año en Italia, en Lampre. “Empiezas el año en Chiaso y Lugano”  me dijo Pietro Algeri, el mejor director que he tenido en profesionales y que por aquel entonces hizo que Lampre fuera una familia, desde los auxiliares hasta los corredores. La mayoría de “amigos” que tengo en Italia los conocí en aquella época. Yo en 2003 no tenía ni idea ni dónde estaba Chiaso, ni dónde estaba Lugano. Suponía que era Italia, por el nombre. Pues no, es Suiza, cantón Ticino que siendo Italia hasta inicio del siglo XX, decidió por referéndum democrático pasar a ser Suiza. Fui a aquella carrera sin tener ni idea del tipo de ciclismo que me esperaba. Recuerdo la salida de Lugano a 2 grados, con agua nieve y un viento del norte, alpino y gélido. En el lago las barcas cabeceaban como pidiendo que las sacaran de aquel agua helada. En carrera no fui capaz de entender por dónde andaba en todo el día, entre el frío, la lluvia, los miles de cruces y este lago “omnipresente”. A la derecha, ahora a la izquierda, ahora subo este puerto y bajo para el otro lado… y allí estaba el lago. Le doy la vuelta hacia la izquierda, subo a aquel monte, giro a la izquierda, bajo… y otra vez el lago… ¿Y porque esta fijación con el lago? Porque debido a la diferencia de temperatura del agua y el aire se crea unas corrientes de aire que hace que andar en bici por la costa sea una odisea. Aquel año ganó David Moncutie

26-2-2012 Diez ediciones después. Bessy, Verbrugge, Bettini, Nocentini, Mazzanti, Pauriol, Ferrari y Basso han sido los últimos ganadores.

180Km 2400m de desnivel, un circuito con dos puertos cortos (3 el primero y 2,8 el segundo), cinco vueltas. Carreteras estrechas, llenas de “lavori in corso” (obras), impecablemente señalizadas, debidamente marcadas, exquisitamente limpias…pero obras al fin y al cabo, que tanto en Suiza, como en España o en Vietnam suponen agujeros, cambios de asfalto y alcantarillas 10cm por encima del piso. Más curvas que una cuerda en un bolsillo y 200 corredores. Menos mal que hacían 21 grados, un día esplendido y yo tenía más ganas de correr que Pello Olaberria, un juvenil al que entreno .

Hace un par de semanas me diagnosticaron una “intolerancia” a la lactosa y al gluten. No parecen irreversible, pero de momento toca estar dos meses sin lacteos ni gluten, lo cual equivale a decir, sin pan, pasta ni cereales y con arroz, maíz y pan germinado. Así que mi desayuno ha cambiado un poco. CornFlakes con leche de soja, pan germinado con mermelada, plátano y mega plato de arroz blanco con aceite, un café y a correr.

Como es norma, últimamente salimos como el hijo del trueno. Las primeras sensaciones fueron mucho mejores que en Laigueglia; se nota enseguida si el día es de los de hacer sufrir o de los que te hagan sufrir; ayer era de los de hacer sufrir. Como dicen en Italia “la gamba gira”, es decir las piernas dan vueltas fácil. Al salir de las curvas y relanzar la bici lo haces fácil, digamos que el músculo es reactivo, es como tener un coche gasolina o diesel. El gasolina desde que pisas el acelerador hasta que “sale” pasa poco tiempo, el diesel necesita mas tiempo para acelerar.

Se hace la fuga del día, de nuestro equipo les toca la labor de estar en la fuga a Bosisio, Fanelli, Mucelli y Berdos. No la pillan… Aya… Se va la fuga de seis… Cuando bajo al coche Bordonalli me dice “que tiren”. La fuga está a 4´36” cuando se ponen a tirar. En nuestro equipo la táctica es pillar la fuga y después… que cada uno haga lo que pueda. Pero el objetivo principal es pillar la fuga y hacer minutos de televisión. Poco a poco van pillando a los escapados. La verdad es que los chavales tiraron con dos c… Rebajaron el tiempo hasta 1´45” en 45Km. En ese momento pasaron los coches de los corredores que iban en la fuga y como pasa en el 95% de los casos en esa situación, los de delante se pusieron a tope para ver si los cuatro que tiraban por detrás “saltaban”. A tope delante, a tope detrás, un pulso de 4 contra 6, una guerra que en televisión no se ve, una lucha de fuerzas a distancia, un pulso en toda regla. A rueda de nuestros cuatro compañeros iba Rocketi, a su rueda yo, a mi rueda Girardi y a su rueda Bailetti. En una situación así en un recorrido como el de ayer, ir en cabeza es ahorrar un montón de energía, éramos nosotros los que llevábamos el tempo de la carrera, los que acelerábamos y parábamos cuando queríamos, los que hacíamos que el grupo fuera cómodo tirando abiertos, sin acelerar de golpe a la salida de las curvas o los que, por el contrario, hacíamos que nos pitaran los oídos tirando en abanico “corto” o acelerando de golpe después de las curvas y haciendo que el grupo se convirtiera en un látigo gigante eliminando a sus componentes más débiles.

La lucha duró ½ vuelta, 20Km aproximadamente, se mantuvo la distancia en torno al 1´30” hasta que en un repecho Bosisio, tirando de experiencia, dió un relevo que los llevo por debajo de la barrera del minuto y por primera vez vimos la escapada. Los cuatro habían ganado, ahora empezaba otra carrera. Pillamos la escapada a 1,5 vueltas del final y otra vez empezaron los mil ataques. Esta vez Rocketti pilla la fuga junto con Sella y Luca Barla. El grupo se para, cogen 2´enseguida y Lampre toma las riendas. Tira Spezialetti, Pavel Brutts y Marzano, la fuga llega a los 3´. A Lampre le echa una mano Liquigas con el Americano King, 25Km a meta y la fuga sigue en torno a los 2´. Piovanni pasa con el coche hasta cabeza de carrera le oigo que dice a Scarponi “ponlos a tope o no les pillan”.

La penúltima subida se hace fuerte. La hace Basso desde abajo. Yo me siento bien; la paso “fácil”. Arriba me giro y veo que no somos más de 40-50 y la fuga está a 1´30”. Empiezo a pensar que Rocky puede llegar. Queda una subida, la más dura a 10Km de meta. La penúltima bajada la hacemos a tope. Hoy ya sé hasta donde agarran los tubulares Vittoria 2012. Bajo mucho más seguro que en Laiguelia, dejando que la bici corra más y mejor, ajustando la velocidad de paso por curva mucho mejor. Una bici no es un coche y la velocidad a la que pasas la curva es crucial para no tener que acelerar mucho a la salida de la misma. Llegamos abajo y se sigue sin parar; siempre a tope Liquigas y Lampre. Delante, Rocky ha dejado atrás a sus dos compañeros de fuga y va 52” por delante nuestro. El viento del lago lo mata, esta vez seis contra uno es un pulso demasiado desequilibrado. Justo al inicio de la subida clave estamos todos juntos. Lampre se pone a tope, saltan todos y se quedan Scarponni, Cunego y Ulissi. Arranca Cunego, con él Stortoni, Evans (la primera vez que lo ví en todo el día). Voy bien pero no me cebo. Paran. Llega Scarponi, se pone en cabeza y empieza a acelerar, esto sí que va en serio. Todos con el 39, él con el 53; todos cubiertos del viento, él cara al aire. Va desgranando el grupo poco a poco. Se abre Basso y se abre Evans. Yo consigo agarrarme pero voy a tope y Scarpa se gira, ve la que está liando, se crece y aprieta un puntito más. Se abre también Ulissi. Quedan 500m para coronar. Siento los músculos llenos de lactato, pero a diferencia de Laiguelgia, lo soporto y aunque voy al máximo y con una sensación tremendamente desagradable consigo agarrarme, veo que no quedámos más de 10-15 corredores a 50 metros de coronar. Scarpa peta. Por fín, en ese momento arranca Eros Capecchi. Nadie le sigue y corona con 3-4” pero con la sensación de ser el único de poder arrancar en ese momento. Otra vez la bajada a tope. Capecchi a la vista. Tomo un gel como puedo entre curva y curva, siento que me hace falta glucosa para el “sprint”. Tira Scarponi otra vez pero en una curva de herradura cae y con el un Katusha. Esquivo bicis y corredores como puedo. La caída da al escapado 4-5” extra fundamentales. Llegamos al fondo de la bajada y ya estamos a 1,5Km a meta. Llevo las piernas fundidas. Decido coger la rueda de DeMaria, un chaval que corría conmigo el año pasado y es rapidillo. Última curva a la izquierda, 300m a meta, arranca Cunego, me pongo de pie a rueda de DeMa pero se me sube hasta el apellido. No consigo sprintar. Veo a Capecchi ganar, aprieto a tope hasta meta pero mis cuádriceps dicen GAME OVER, cruzo la línea de meta 12,13,14… por ahí.

Estoy satisfecho de la progresión de esta semana. El sábado correré Strade Bianche, primer objetivo importante del año y estoy contento con mi rendimiento. Después vendrá SanRemo el 17, Coppi Bartali y si se hace… País Vasco.

Mila esker denoi.

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¡Sangre en las venas!

24 Feb

Por Mikkel Condé

Algo que me lleva molestando desde hace un tiempo. No sé si seré el único, pero estoy algo cansado de ver cómo algunos de los grandes corredores de este deporte dejan de dar ese paso al frente para reconocer:  “Sí, soy increíblemente bueno. ¿No has visto la forma en he ganado esta etapa? ”

Desde Mario Cipollini no recuerdo ningún ciclista que haya demostrado esa actitud de  “estoy/soy genial” y es una lástima. Y con estoy no me estoy refiriendo a que los corredores debieran mostrar un lado arrogante y hablar mal de los otros compañeros. Ciclistas como Mark Cavendish, Alberto Contador, Philippe Gilbert y Alejandro Valverde son todos súper estrellas en el ciclismo. Resultan una inspiración para los más pequeños para que empiecen a andar en bicicleta. Les idolatran. Después ganan una carrera y tras sus declaraciones casi se llega a desprender que lo han hecho gracias al factor suerte.  No. Simplemente fueron los mejores.

“Mi equipo ha trabajado duro todo el día por lo que sólo tuve que lanzar mi sprint a 150 metros para ganar”. ¿Suena familiar?

Nuevamente para aclarar: no se entienda esto como que los compañeros de equipo no forman parte importante en una victoria. Por supuesto que sí. Trabajan duro de cara a sus líderes velocistas para echar abajo las escapadas y preparan el lanzamiento de estos en los metros finales de la etapa, pero sigue siendo el propio Cavendish quien gana y saca 2 ó 3 bicicletas por delante de sus rivales. Es tan superior a los demás que el resto de equipos ni se molestan en la tarea de ayudar a atrapar a los escapados, porque saben que seguramente no logren batirle. Mark Cavendish tiene mucho carisma y me gusta la forma en que se comporta con los medios de comunicación. Aún así me gustaría verle dando con el puño en la mesa y reconociendo: “Soy el mejor, por eso gano 6 etapas en la misma carrera”.

Lo mismo va para Alberto Contador. Ganador de casi todas las grandes carreras en las que participa, en sus declaraciones nunca suena confiado, seguro o ambicioso de cara a ganar la carrera en la que está participando. Incluso en el Giro de Italia del año pasado, liderando la clasificación general con varios minutos de ventaja, sus declaraciones eran algo así como: “Bueno, todavía hay un largo camino, pueden pasar muchas cosas por lo que hay que ser cautos y esperar que podamos llevarnos la victoria”. Por favor, Alberto…con la fortaleza demostrada conseguiste que la lucha por el podio de tus contricantes fuese desde el principio una lucha por el segundo y tercer cajón, el primero ya tenía dueño. ¿Sonaría tan mal decir que has estado trabajando muy duro y que te sientes bastante seguro de ganar si nada cambia drásticamente?
Otro ejemplo reciente es Alejandro Valverde. Cometió un error en el Tour Down Under perdiendo unos cuantos segundos respecto a Simon Gerrans en la segunda etapa, pero aún así ganó la etapa más dura de la carrera. En la Vuelta Andalucía, era el hombre a batir en la etapa 2 con final en Lucena y con un último kilómetro al 18%. Era el máximo favorito, como demostró con su victoria en solitario y con su victoria en la clasificación general. Aún así cuando quedaban dos etapas por delante y los periodistas le preguntaban acerca de sus aspiraciones a la victoria final respondía:
“Aún quedan dos etapas duras, por lo que va a ser muy difícil  [ganar la clasificación general], pero al menos nos llevamos una victoria para casa y todo lo que venga después de esto será un plus”. Una lástima que denote tan poca ambición de cara a la victoria final.

El único corredor súper estrella, que muestra un poco de lo que estoy hablando es Philippe Gilbert. Actualmente el campeón belga se está preparando de cara a brillar como en 2011 en las Clásicas y hace poco le escuchamos decir: “Todavía no estoy en las mejores condiciones, pero si puedo ganar sin hacer mucho, lo haré”.

Se nota cierto ánimo en el ambiente de no querer llamar la atención.  No estoy hablando sólo de ciclismo, sino de cualquier deporte. Parece que nadie quiere decir que es bueno en algo, a riesgo de críticas si algún día falla. ¿Por qué? Si se es bueno en algo, qué mejor que compartirlo con la gente.  No deben avergonzarse de ser grandes. Parece que las únicas personas que demuestran cierta “sangre en las venas” son aquellos combativos que ni siquiera están en el top ten de los mejores.
Me encantaría ver a Mark Cavendish ganar sacando dos bicicletas por delante del resto de los mejores velocistas del mundo y con la alegría en sus ojos escucharle decir: “¿Has visto? Les he sacado dos bicicletas por delante!”

Si eres el mejor en lo que haces no te avergüences de admitirlo. Esto no quiere decir que se deba hablar mal de nadie, pero definitivamente ¡no debes ocultarlo!

Read this article in english: http://c-cycling.blogspot.com/2012/02/step-up.html

Twitter: @mrconde

Pedalier 46. Volver a la realidad

15 Feb

VOLVER A LA REALIDAD

Por Jon Beunza

Qué hemos vivido en un mundo de mentira durante estos últimos años es una realidad que ya no se le escapa a nadie. No verlo es meter la cabeza en el agujero y no reaccionar, más de lo mismo. Nada volverá a ser como antes, pero esto no quiere decir que las cosas tengan que ser peores. A  la inmensa mayoría no nos queda otra que poner los pies en el suelo y volver a sentir el mundo de verdad, ese en el que casi nada es sencillo pero que también sabe compensar y valorar los esfuerzos.

No hay sector que se libre, todos compartimos saco. Hablando de lo nuestro podríamos empezar por las Marchas. En los últimos años su número no ha parado de crecer pero ahora la realidad es otra y para cuadrar un presupuesto se necesitan malabares. El dinero público y por tanto las subvenciones y ayudas escasean, son pocas las empresas tanto de dentro como de fuera del sector que pueden permitirse ayudar y llevar un proyecto cargado de riesgo resulta desmoralizante. La solución puede ser retroceder un buen número de años, hacernos más básicos y volver a poner en primera línea el esfuerzo de un grupo organizador al que le duele en el alma ver apagarse su prueba. Al final los balances tendrán la última palabra pero llega el momento de valorar más que nunca el trabajo de esta gente y si es necesario creo que no estaría de más poner un freno a nuestro grado de exigencia para ayudar.

Pero también está claro que no corren los mismos vientos para todos y las marchas más potentes, las que mueven a mucha gente se van a mantener. Ellos lo tienen un poco más fácil, tienen un público ganado y eso es un gancho que abre puertas.

Lo mismo ocurre con el mercado. Las marcas están obligadas a hacer reajustes, es necesario reinventarse, hacer las cosas bien, con ambición pero sin prisas. No moverse es un  obstáculo insalvable.

El componente económico es un claro indicador de lo que ocurre pero en nuestro caso y por fortuna, hay mucho más. Hablamos de cicloturismo y para la inmensa mayoría, la buena o mala marcha del sector, aunque le importa, no le impide en absoluto disfrutar de su pasión. Por poner un ejemplo, nuestro espíritu viajero creo que es algo que apenas va a cambiar. El turismo de la bicicleta no es un turismo de lujo, somos apañaditos y nos conformamos con poco siempre que la carretera, orografía y naturaleza nos den el resto. Y aquí nos acercamos al punto donde quería llegar. Cerca o lejos, para arriba o para abajo, con frío o con calor, con mejor o peor material, el caso es que nada tiene por qué impedirnos seguir disfrutando de la bici. Cambiaran los actores, el escenario pero nuestra inseparable compañera seguirá ahí, tendiéndonos una mano. Es lo que nos gusta, nuestro interruptor de desconexión, nuestra puerta a la libertad y eso es lo que vale.

La realidad obliga a valorar lo que tenemos y la bici es muchísimo más que dar pedales.

SUMARIO

02. INTRO

04. NOTICIAS

08. ESCAPARATE Y PRODUCTO

14. OPINIÓN

22. PREPARACIÓN FÍSICA – SALUD – TÉCNICA

28. SOMIEDO Y TEVERGA (ASTURIAS)

“El paraíso de los mil puertos” Altimetrías: La Farrapona, San Lorenzo, Somiedo, La Ventana, Valle de Lago.

42. PLAYITAS (FUERTEVENTURA) “Supera tus límites”

46. TENERIFE “Descubrirla es repetir”

56. LA VIDA ES SUEÑO: Alpe Galm

60. GENTE Y CLUBES

66. LOS GRANDES ALPES EN HD

72. LUGARES E HISTORIAS: Grossglockner

76. CALENDARIO MARCHAS 2012

78. MOMENTOS

80. TESOROS: Serra Seca

 

Puedes seguir la pista a Jon Beunza también en twitter: @JonBeunza